
En las negociaciones participaron la FIFA, los representantes de los jugadores (FIFPRO), los clubes (EFC) y las ligas (WLA), así como la CONMEBOL y la propia UEFA.
Según indica el organismo europeo, esta reforma deriva de la sentencia Diarra del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (octubre de 2024) e introduce «cambios importantes destinados a fortalecer el sistema de transferencias, a la vez que brindan mayor seguridad jurídica. Asimismo, establecen una nueva plataforma global de diálogo social a través de la cual se desarrollarán colectivamente futuras reformas».
La UEFA entiende que «un sistema de traspasos que funcione correctamente es fundamental para el fútbol europeo» ya que «garantiza la estabilidad contractual, apoya el desarrollo de los jugadores en todas las categorías, protege la integridad de las competiciones y contribuye al crecimiento y la sostenibilidad del deporte a largo plazo».
Asimismo, indica que «como sede de la gran mayoría de las transferencias de jugadores a nivel mundial y gracias a su compromiso de larga data con la participación de las partes interesadas y el diálogo social, la UEFA ha defendido constantemente un marco regulatorio equilibrado capaz de conciliar los diferentes intereses en todo el fútbol y preservar las características que hacen fuerte al fútbol europeo».
El pasado día 8 de junio la FIFA y el futbolista francés Lassana Diarra alcanzaron un acuerdo que ponía fin a todos los procedimientos legales ante la reclamación del jugador, por el que el organismo no tiene ninguna responsabilidad, ni abona como indemnización ningún pago al exfutbolista, cuya denuncia llegó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
El tribunal concluyó que algunos preceptos del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA vulneraban los principios de libertad de competencia y de libre circulación de trabajadores, por lo que Diarra reclamó después ante un tribunal belga una indemnización de 67 millones de euros por los daños deportivos, físicos y psicológicos sufridos por una sanción de la FIFA en su intento de fichar por el Charleroi.
Así, en lo sucesivo, «el marco que rige las relaciones laborales entre jugadores y clubes en el ámbito internacional vendrá determinado en todos los casos por el consenso entre todos los interlocutores sociales, y la FIFA desempeñará la función de guardiana del sistema mundial», con lo que el reglamento del máximo organismo futbolístico mundial «se ha convertido en un marco colectivo basado en el diálogo social entre los representantes reconocidos de los empleados y los empleadores, con el claro objetivo de convertirse en un convenio laboral colectivo de ámbito internacional, el primero de este tipo en el mundo del deporte».
El Reglamento sobre Prácticas Comerciales Reformado y Protección del Consumidor (RSTP) reformado entrará en vigor el 1 de enero de 2027.