
Tras un tiempo dedicados a sus proyectos individuales, Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero han recuperado el pseudónimo con el que firmaron la saga de ‘La novia gitana’ y con el que ganaron el Premio Planeta en 2021 para escribir esta historia, que sale a la venta este miércoles de forma simultánea en España, Estados Unidos y 18 países de América Latina.
Expertos en manejar el miedo y los bajos instintos en el terreno novelesco, los escritores dicen apostar por la ficción como vía para canalizar la rabia o el deseo de venganza que cada vez se agitan más en la vida real.
«El miedo se ha convertido en un arma arrojadiza muy peligrosa», señaló a EFE Martínez. «La violencia no debería abandonar nunca las páginas de los libros, pero ahora vemos por todos lados cómo se alimentan las emociones más básicas y primitivas».
«Pasa en España, pasa en Estados Unidos (…), se genera miedo, pánico, se convierte al inmigrante en una amenaza y eso es muy peligroso», precisó.
En ‘Los huérfanos’ (Planeta), que sale a la venta con una tirada inicial de algo más de 100.000 ejemplares solo en España, Carmen Mola recupera sus señas de identidad más reconocibles después de haberse adentrado en el ‘thriller’ histórico en sus dos anteriores novelas, ‘La Bestia’ y ‘El infierno’.
Hay crímenes macabros, suspense, un ritmo cinematográfico y una protagonista, Laura Pastor, que a la vez que investiga se enfrenta a sus propios demonios. Pero esta no es una novela de buenos y malos, sino de malos y más malos.
«Nos hemos cansado de los buenos, los malos son al final los que más le gustan al lector», dice Mercero. Y en ese sentido, Marbella, epicentro del narcotráfico y el crimen organizado internacional, les ofrecía el escenario perfecto.
Una ciudad en la que conviven dos mundos, uno «luminoso, el mundo del turismo, del lujo y a la vez un mundo donde hay gente que se mata entre sí», afirma Díaz.
Los ‘huérfanos’ que dan título a la novela son tres amigos irlandeses que funcionan como un clan y se conocen desde su infancia en un orfanato donde sufrieron abusos. Su contrapunto son los Pastor, una familia española que vive bajo la sombra de un patriarca temido.
Por encima de todos está la Hermana Mei, una mujer china que mueve los hilos en las sombras. Los Mola, que dicen contar con fuentes en la Guardia Civil, afirman que fueron ellos quienes les pusieron sobre la pista china dentro del crimen organizado.
«Nos dijeron que nos estábamos dejando una parte importante fuera, los banqueros, que son los chinos, que llaman menos la atención, no se meten en tiroteos, pero también manejan todo esto», asegura.
Junto a las tramas criminales trepidantes, la otra «pata esencial» de esta novela, según Mercero, es la familia, fuente inagotable de conflictos, amarguras y desavenencias. «Estamos casi en el territorio del culebrón familiar, y lo digo sin ninguna carga peyorativa, todo lo contrario, es un mundo muy explosivo el de las familias».
La novela tiene un final abierto que conduce a una segunda entrega que los Mola admiten tener ya en la cabeza. «Es un universo muy rico y también es una de las novelas más corales que hemos hecho», apunta Martínez, «hay muchos personajes con mucha historia que pueden tener desarrollo, pero eso al final estará siempre en manos de los lectores».
